El rendimiento deportivo es entendido como el concepto que hace mención a la relación entre los medios que se emplean para conseguir nuestro objetivo y el resultado que finalmente se obtiene. En nuestro rendimiento y en la consecución de nuestras metas

A continuación os damos las claves a tener en cuenta para mejorar vuestro rendimiento deportivo, analizando los puntos más importantes de ambas vertientes.

1. La importancia de una buena hidratación

De nada nos vale alimentarnos bien si no hay una correcta hidratación. La deshidratación aumenta considerablemente el riesgo de lesiones y disminuye el rendimiento deportivo. Hay que hidratarse siempre antes del inicio de la actividad y de forma general, si la duración de la actividad es superior a una hora también se debe hacer durante la práctica de la actividad.

La hidratación no solo incluye agua sino que hay que reponer sales que se pierden con el sudor, principalmente sodio. Los días con temperaturas muy elevadas este aspecto es fundamental para evitar la caída del rendimiento y un estado peligroso como la hiponatremia. Sobre cantidades depende del tipo de actividad, duración e intensidad; una pauta general es beber unos 600ml cada hora pero hay que adaptar este consejo para personalizarlo según la persona y práctica deportiva.

2. La disciplina te lleva a tus metas

Siempre un punto complicado, crea diferentes hábitos que hagan más fácil el querer entrenar. Y, sobre todo, marca objetivos a corto-Medio plazo dentro de un gran objetivo, te permitirá cumplir expectativas y no caer en el desánimo.

3. Sintoniza con tu cuerpo para prevenir lesiones (no ignorar molestias)

“Escucha” tu cuerpo desde el inicio, tanto en la realización del entrenamiento como en los momentos y días posteriores. Te permitirá progresar de manera lógica y sobre todo, sin dolores. Según va aumentando tu experiencia en el deporte podrás ser capaz de reconocer diferentes estados de fatiga y sobrecarga muscular. Para ello siempre es muy importante ponerse en manos de un entrenador y un fisioterapeuta, que puedas valorar el estado físico de al cada deportista.

4. Piensa en positivo y confía en que alcanzarás tu meta

La psicología en el deporte tiene su campo su marcado y muy estructurado. Durante una temporada o durante una competición siempre van a surgir dudas de si estoy haciendo lo correcto o de si he entrenado lo suficiente. Es importante buscar el equilibrio y siempre tener una disposición positiva para conseguir los retos.

5. La importancia de una buena hidratación

De nada nos vale alimentarnos bien si no hay una correcta hidratación. La deshidratación aumenta considerablemente el riesgo de lesiones y disminuye el rendimiento deportivo. Hay que hidratarse siempre antes del inicio de la actividad y de forma general, si la duración de la actividad es superior a una hora también se debe hacer durante la práctica de la actividad.

La hidratación no solo incluye agua sino que hay que reponer sales que se pierden con el sudor, principalmente sodio. Los días con temperaturas muy elevadas este aspecto es fundamental para evitar la caída del rendimiento y un estado peligroso como la hiponatremia. Sobre cantidades depende del tipo de actividad, duración e intensidad; una pauta general es beber unos 600ml cada hora pero hay que adaptar este consejo para personalizarlo según la persona y práctica deportiva.

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