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La selección española visita a la de Italia -partido de la segunda fase de grupos de clasificación para el Mundial 2023 que se celebrará en Japón, Filipinas e Indonesia del 25 de agosto al 10 de septiembre- en busca de un triunfo con el que encarrilar su pase. Ambas comandan el Grupo L con idéntico balance (5-1) y se juegan, más allá del liderato, dejar casi apalabrada su presencia el Mundial, para el que se clasificarán los tres primeros de cada grupo.

Sin jugadores de Euroliga ni de la NBA

Será un partido complicado para la vigente campeona de Europa, sobre todo porque, como suele ser habitual en estas Ventanas FIBA, no podrá contar con jugadores de los equipos de Euroliga (Real Madrid, Barcelona, Baskonia y Valencia), ni de los equipos NBA. En la convocatoria sólo repiten cinco de los campeones de Europa: Sebas Sáiz, Jaime Fernández, Darío Brizuela, Joel Parra y Alberto Díaz. La lista la completan Francis Alonso, Jonathan Barreiro, Ferran Bassas, Rubén Guerrero, Juan Núñez, Miquel Salvó, Yankuba Sima, Edgar Vicedo, Santi Yusta y los debutantes Pep Busquets y Eric Vila.

Tercer duelo del ‘español’ Scariolo ante ‘su’ Italia

Será un partido especial para el italiano Sergio Scariolo, como cada vez que se enfrenta a su país de origen. Es la tercera vez que lo hace desde que es seleccionador español. La primera fue en la primera fase del Europeo 2015. España perdió (98-105), pero acabó ganando el título. Y la segunda, en el Mundial 2019. España ganó (67-60), accedió a cuartos tras ese triunfo y acabó ganando la medalla de oro.

Parece que le trae suerte, pero a él no le hace gracia enfrentarse a sus compatriotas: «No me gusta jugar contra Italia, pero cuando estás ahí no hay nada de corazón, sólo estás pendiente de los detalles del partido. Para mí, ser italiano no es justo cuando me pongo la camiseta de España y juego contra Italia», explicaba a MARCA antes de su duelo en el último Mundial.

Motivos poderosos para sentirse español

No es sólo la camiseta lo que le une a España. Hay otras razones más poderosas y que lleva más pegadas a su piel incluso que su condición de seleccionador. Una de ellas es su arraigo con nuestro país. Casi toda su carrera como técnico ha estado ligada al baloncesto español, con 11 años dirigiendo a sus clubes (Baskonia, Real Madrid y Unicaja), y 12 en dos etapas a la selección. Por si esto fuera poco, su mujer es la exjugadora internacional española Blanca Ares, y sus hijos Alessandro (que fue campeón de Europa con España sub 18) y Carlota han nacido en España.

Pero incluso a un profesional como él le recorre un cosquilleo por el cuerpo cuando escucha los himnos de los dos países antes del partido: «Es el momento un poco más así, pero lo vivo con normalidad. Al final estás compitiendo contra un rival fuerte y que intenta matarte. En baloncesto, a pesar de que tengas amigos en el otro lado, soy español».

Lo que no tiene claro el seleccionador español, como cada vez que se enfrenta a la selección de su país, es con quién iran hoy sus familiares y amigos italianos: «No lo sé, habrá que preguntarles a ellos, pero tengo dudas fundamentadas al respecto», comentó entre risas.

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