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La nueva cancha polideportiva de La Cebada está cerrada. Aunque las líneas para practicar deportes de equipo llevan pintadas desde hace meses, no tiene ni canastas, ni porterías, ni redes. El motivo es que algunos de estos elementos no caben, porque el Ayuntamiento de Madrid proyectó la infraestructura sin la altura mínima de 7 metros necesaria para algunos deportes reglamentarios que se practican bajo techo. El espacio libre ronda los 5,50 metros de altura, algo insuficiente para la disputa de encuentros de fútbol sala, entre otros.

Los vecinos se enteraron de que no podrían jugar al fútbol en este espacio hace unos días, durante las jornadas de puertas abiertas del polideportivo previas a la apertura oficial del centro deportivo, que tuvo lugar el pasado miércoles 2 de noviembre. Entonces, la empresa que gestiona las instalaciones comunicó que no se pondrían porterías o canastas porque “no cabían”, les dijeron según varias personas que han contactado con Somos Madrid para saber qué estaba pasando, ante la falta de más explicaciones municipales.

La normativa del Consejo Superior de Deportes (CSD) establece que es necesario una altura mínima de 7 metros “totalmente libre de obstáculos” para la práctica de competiciones deportivas oficiales de baloncesto, fútbol sala, balonmano o voleibol. Para encuentros oficiales de alto nivel se recomienda que la altura llegue a los 10 metros. Pero en La Cebada ronda los 5,50 metros, según los planos del proyecto definitivo consultados por este periódico.

En el Ayuntamiento han estado en las últimas semanas midiendo qué deportes se podían practicar y cuáles no, ante una situación que parecían no haber previsto sus distintos departamentos. Este lunes por la tarde fuentes de la Junta de Centro y del área de Deportes confirmaron finalmente que se podrá practicar baloncesto en todas sus categorías y con canastas reglamentarias. También minibasket. Y en voleibol, solo hasta la categoría de juveniles. Pero no habrá ni futbol sala ni balonmano, como estaba inicialmente contemplado.

Desde distrito Centro, encargado de gestionar el lugar, apuntan que “las instalaciones están enfocadas al deporte base” y que se podrán practicar las tres disciplinas citadas, además de bádminton. Sin embargo, la licitación para la gestión de las instalaciones que sacó a concurso este año incluía la obligación de adquirir varias “porterías de balomnano/fútbol sala”, por valor de 8.400 euros, además de las redes necesarias para las instalaciones, que sumarían otros 6.818,50 euros más, según los documentos a los que ha tenido acceso Somos Madrid. Todo ello indicaría que la intención inicial era la de permitir la práctica del fútbol, lo que se ha tenido que descartar por la falta de espacio al construir el polideportivo.

El área de Obras fue la entidad municipal que se encargó de construir el Centro Deportivo Municipal de La Cebada. Aunque se basó en el diseño de los tiempos de Carmena como alcaldesa, el área de Paloma García Romero ejecutó el proyecto constructivo durante esta legislatura con notables cambios respecto al diseño original. Sin embargo, un portavoz asegura que, en el caso de la pista polideportiva, “no ha sufrido ningún cambio respecto al proyecto original”.

El fútbol sala, una reivindicación del barrio

La clave de la bajada de altura en la pista son las cerchas colocadas sobre su estructura, que restan más de dos metros al espacio vertical existente. “No estaban previstos en el proyecto inicial”, aseguran a este medio desde Más Madrid, contradiciendo las afirmaciones del actual equipo de Gobierno. “En la legislatura pasada intentamos que cupiera la pista de fútbol sala y el proyecto se modificó para ello”, añaden.

Jugar al fútbol a cubierto era una reivindicación de algunos clubes del barrio como el CDR La Paloma, y el Ayuntamiento anterior quiso recoger sus demandas en la pista polideportiva. Ahora, cuando el centro ya ha abierto, acaban de descubrir que no podrán jugar allí.

El pasado 2 de octubre el Ayuntamiento de Madrid otorgó a las empresas Clece y Cet10 el contrato de gestión del CDM La Cebada durante los próximos 5 años. Desde entonces se encarga de administrar un negocio total de 13,5 millones de euros a cambio de un canon de 425.000 euros, cantidad que pagará anualmente al consistorio.

Entre las obligaciones de la concesionaria, recogidas en el pliego de condiciones, estaba la de dotar al centro deportivo del equipamiento necesario para su funcionamiento, entre lo que se incluía un juego de canastas de baloncesto, (motorizadas, abatibles al techo y extensibles para minibásquet), tanto a lo largo como a lo ancho de la pista, además de porterías de balonmano/futbol sala (en la misma disposición), anclajes y postes de voleibol y marcador electrónico. En todo este equipamiento la adjudicataria debería gastar 74,418,50 euros.

Además, Clece-CET10 están obligadas por contrato a ofertar cursos en este pabellón de 973,03 m² de superficie, que cederá durante varias horas al año al Ayuntamiento de Madrid y a colegios de la zona para que puedan practicar deportes de equipo y gimnasia.

El polideportivo de La Cebada fue presentado por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, a principios de este año. El final de las obras estructurales sirvió para conocer el interior de este centro municipal, con la pista de baloncesto ya en su configuración definitiva y una minipista de atletismo en la azotea, el lugar donde se ideó inicialmente un espacio vecinal de acceso libre.

Las vallas de obra se retiraron finalmente a principios de octubre, dejando al descubierto otra plaza dura en Madrid, con mucho granito y poco verde, pese a los árboles y los parterres que se colocaron en los diseños iniciales.

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